Gracias abuelos. Gracias por sacarme una sonrisa siempre, gracias por estar ahí siempre que lo necesité. Gracias por marcar mi vida, por bancarme, por bancarse mis puteadas, mis caprichos. Gracias por estar ahí, por enseñarme a quererlos. Les tengo que agradecer, por más que no los tenga, lo mucho que hicieron y hacen por mi. Sí, algo increíble, me sacan una sonrisa desde arriba. Gracias por tanto, les juro que son lo mejor que me pasó y que los extraño como jamás extrañé a alguien. Gracias por sacarme sonrisas. Nunca olviden que los amo y que fueron y siempre serán mi familia. Gracias por todo; nunca olviden que siempre estarán en mi, los amo mucho.